DEJA DE VIVIR COMO…

Después de “Deja de vivir como un Zombie” llega la otra cara de la moneda, esa que nos recuerda nuestra parte más vulnerable e impotente.

Muchos años formándome y consumiendo contenidos sobre desarrollo personal, experimentando con diversos hábitos, planificando metas ambiciosas y persiguiendo ese ideal del héroe, acabaron por pasarme factura.

“Deja de vivir como un héroe” es un diario abierto a mis mayores miedos, heridas e inseguridades. Si el anterior era una colleja en forma de libro, este es un abrazo entre lágrimas.

Lo escribí en busca de respuestas y aunque no encontré ninguna, me reconcilié con el rol más importante de nuestras vidas; el de seres humanos.

UN RELATO OSCURO SOBRE HUMANIDAD

Rodeados de historias de éxito, inundados por libros, influencers y cursos sobre desarrollo personal e influenciados por las garras del capitalismo que sutilmente nos inculca mensajes de meritocracia y riqueza, es necesario visibilizar la otra cara de la moneda; esa que nos llena de frustración por unas expectativas irreales.

Deja de vivir como un héroe es un llamamiento a la calma, a la reflexión, a la aceptación de nuestras debilidades y al derecho a aburrirse.

Un poco de luz sobre nuestras sombras con el objetivos de entenderlas, aceptarlas y gestionarlas mejor.

Deja de vivir como un héroe cierra el círculo que abría Deja de vivir como un zombie. 

No es una continuación, es una consecuencia. No se contradicen, se complementan. Ambos libros me representan, en su justa medida. 

Si no leíste la versión zombie, te recomiendo que empieces por ahí, aunque se pueden leer como obras independientes ya que ni siquiera comparten formato. 

Deja de vivir como un héroe es una colección de relatos reflexivos random, escritos desde mi vulnerabilidad, depresión y aceptación. Un formato mucho más personal. 

“Entrena como un héroe” nació bajo el concepto de una supuesta dualidad interna: todos tenemos un zombie y un héroe dentro y en función de cuál alimentemos tendremos unos resultados u otros. 

Como metáfora está bien, pero ahora sé que puede llevar a malentendidos. 

Por un lado, alimentar uno u otro condiciona pero no determina nada, y menos aún los resultados. 

Y por otro, dicha dualidad nos deshumaniza y polariza. O tienes éxito, o eres un fracasado, o tienes disciplina, o vives en piloto automático, o eres un héroe, o vives como un zombie. 

Peligrosa metáfora. 

Este libro lo escribí mientras me reconciliaba con el que es el rol más importante de nuestras vidas; ni héroes ni zombies, seres humanos.

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