Estaba comiéndome una hamburguesa del Gastro cuando me vino a la cabeza una conversación que tuve con Carlos Gonzalez de Osana hace unos días que me hizo reflexionar.

A pesar de la pereza que me daba interrumpir la cena para grabar un video, decidí vencer al zombie interior y grabar un video para compartir con vosotros algunas ideas de por qué “ya no soy paleo”.

En primer lugar dejar claro que la paleodieta, el enfoque evolutivo y toda la filosofía que conlleva es uno de los mejores cambios que he introducido en mi vida. Sin duda, un antes y un después en mi salud, rendimiento y estética.

Empecé a introducirla en mi vida hace más de 8 años y desde entonces he tenido rachas más o menos estrictas, hasta día de hoy, una de las épocas más flexibles.

¿Por qué?

Aquí os cuento con más detalle.

¿PALEO PARA TODXS?

Creo, sinceramente, que todxs podríamos alimentarnos 100% paleo sino fuera por nuestro contexto actual. Al fin y al cabo nuestra genética es la que es, prácticamente la misma que la de nuestros ancestros.

chicoflow“Mi genética sí que es la misma que la de mis ancestros, concretamente de un Triceratop” FLOW

También creo, que viviendo en un pueblo o en una casa en la montaña, por ejemplo, sería mucho más fácil llevarla a cabo. Y sobre todo si la hacemos desde pequeños y vivimos alejados de estímulos ultraprocesados y restaurantes fast food.

También creo que, siempre y cuando no tengan ningún cuadro de ansiedad o trastornos con la alimentación, la paleo es una buena opción para personas con una vida tranquila y un gasto calórico moderado.

Aparte de eso, estricta no es sostenible en la mayoría de personas urbanitas.

En cambio la paleo es muy importante como marco de referencia, para tener en cuenta de dónde venimos y usarlo de plantilla, está genial. A partir de ahí es importante adaptarlo a nuestro contexto actual, nuestro estilo de vida, nuestros objetivos, necesidades y experiencia.

¿POR QUÉ YA NO SOY PALEO?

Personalmente, no es que haya dejado de “ser paleo” de hoy para mañana, ha sido progresivo.

En los dos últimos años el porcentaje de alimentos paleo, neo e industriales que incluyo en mi alimentación ha ido variando. ¿Por qué?

Básicamente por los siguientes motivos:

  • Mi estilo de vida es muy activo, incluyendo entrenamiento de fuerza casi a diario, con un gasto calórico considerable.
  • Me gusta entrenar en ayunas.
  • Prefiero comer 2 o 3 veces al día que estar comiendo cada 2-3 horas.
  • Mi somatipo es más cercano al ectomorfo que al endomorfo, con lo cual me cuesta ganar masa muscular.

Por todo ello, llegar a cubrir mis necesidades calóricas con Paleodieta estricta es bastante complicado. Sin darme cuenta, me he pasado muchas etapas de mi vida con “dietas” hipocalóricas.

Además, teniendo en cuenta mi metabolismo actual (bastante acelerado) y mis hábitos (entrenamiento de fuerza, movimiento diario, ayuno intermitente, exposición al frío) puedo y quiero permitirme ciertos alimentos con menor densidad nutricional pero mayor aporte calórico.

Además del beneficio emocional y hedonista que produce comer algo muy placentero 🙂

chicoflow“Para mi cualquier cosa que se pueda comer es placentera ¿Alguna vez has probado tus propios vómitos?” @chicoflow

MI ALIMENTACIÓN ACTUAL

En estos momentos estas son algunas de las pautas que sigo:

  • Como a diario verdura, una o dos veces y al menos una pieza de fruta.
  • Incluyo proteína animal de calidad (sobre todo huevos y carne ecológica).
  • Casi cada día incluyo algo de legumbre en alguna comida como acompañamiento, (alubias, hummus o cacahuete) o plato principal en forma de pasta de legumbres un par de veces por semana.
  • Suelo alternar arroz, patata y quinoa y en menor medida, algo de trigo, pero apenas 2 o 3 veces por semana como pan convencional.
  • Bastantes lácteos, intentando que sean de calidad, sobre todo la leche (fresca, entera y a poder ser ecológica).
  • Suelo hacer ayuno intermitente al menos 3 o 4 veces por semana de 12 a 16h, dependiendo de cuándo entrene. El día que no,  es porque le he incluido algo de leche al café.
  • Disfruto de algún ultraprocesado “capricho” al día, ya sea un sneaker, una cocacola o crema de cacahuete con miel.
  • Si voy a “guarrear”, prefiero hacerlo en un restaurante de calidad y no en un burguer king. Y muy de vez en cuando hago un all in y como la basura que me apetezca.

Mi dieta ahora no es paleo ni es perfecta pero me gusta, me funciona y está bastante adaptada a mi gasto calórico. Además incluye muchos nutrientes y comida real.

Estudia, experimenta, haz pequeños cambios, déjate asesorar por profesionales y adapta tu alimentación a tu estilo de vida actual, respetando de dónde venimos, sabiendo dónde vives y hacía dónde quieres ir.

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