Cuando la gente se plantea hacer una dieta o simplemente (y mejor aún) cambiar sus hábitos y comer menos procesados y más comida real (alimentos, no productos) se suele preocupar por el hecho de que ya no podrán comer según qué mierdas que les hacen felices: pizzas, hamburguesas, donuts, cocacolas, etc.

¿Quieres saber los trucos para saltarse la dieta sin que sea un desastre?

Ya deberías de ser consciente de que eso no es comida. Son productos destinados a darte placer instantáneo y a crearte una adicción para que vuelvas a consumirlos y crear así, junto a su rentable producción, el mayor beneficio económico posible para la multinacional de turno. Todo ello a costa de tu salud y tu bolsillo (aunque no son caros, su precio se paga con creces con el tiempo).

Esos productos están hechos única y exclusivamente para tu paladar, suelen ser muy dulces y muy calóricos, por eso disfrutas tanto comiéndolos y se te cae la baba solo de pensarlo.

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“Entonces yo debo estar pensando en comida basura 24/7 #putavidatete” @chicoflowlh

Sinceramente, no nos aportan nada bueno. En cambio, a todos nos gusta el placer, todos tenemos eventos sociales donde aparecen estos productos y teniendo en cuenta que llevamos años conviviendo a su lado y que el bombardeo de marketing es constante, es difícil no caer en la tentación.

Por ello quiero hablarte del Cheat Meal y cómo utilizar estos productos de manera inteligente, sin que nos arrastren al lado oscuro de la comida basura, el sedentarismo y la enfermedad.

¿QUÉ ÉS EL CHEAT MEAL?

La traducción sería comida engaño o comida trampa y se refiere al hecho de saltarte la dieta y/o los buenos hábitos de manera puntual como desahogo o como recompensa por el buen trabajo hecho durante la semana.

Es decir, cheat meal es esa comida que te permites hacer sin pensar en las consecuencias, solo por el disfrute. Comer la basura que más te apetezca, así de simple.

No confundir con la recarga que se trata de hacer una comida alta en calorías y carbohidratos para compensar una dieta hipocalórica prolongada.

Más que beneficios, la comida trampa, bien hecha, apenas perjudicará tu salud y tus progresos. En cambio, mal hecha puede ser un absoluto desastre y mandar a tomar por saco todo lo que hayas progresado durante la semana.

Así que si te gusta comer “droga” de vez en cuando…sigue leyendo y aprende cómo hacerlo sin joderte la salud.

ERRORES COMUNES

Para empezar es indispensable que comas a diario de manera saludable. Si no olvídate del cheat meal. Comer mal cada día y encima añadir un festín culinario de basura una vez a la semana solo te traerá problemas.

Y cuando hablo de comer bien no me refiero a la típica dieta variada de “un poco de todo”. Eso es una mentira que nos han vendido para no perjudicar las ventas de según qué industrias y empresas. Muchas personas creen comer bien porque suelen comer de todo. Un poco de verdura, un poco de carne, un poco de pescado, un poco de fruta, un poco de pan, un poco de pasta, un poco de pizza, un poco de durum, un poco de mcdonalds, un poco de burguer King. Lo pillas, ¿no?

Si sigues el blog ya sabes que yo recomiendo que al menos el 80% de nuestra alimentación se base en la evolución y la Paleodieta. Sin llegar a obsesionarse pero eliminando la pasta, el pan, el azúcar y todos los productos procesados ya tendremos muchísimo ganado.

Ese podría ser uno de los errores más comunes, comer un poco de todo, incluyendo en ese todo muchos cheat meals a la semana casi sin darse cuenta. Claro, como no repites fast-food sino que vas turnando marcas no cuenta ¿no? ?

Si de verdad te encanta la comida basura y el día de cheat meal vas a pecar a lo grande, es mejor variar, eso es cierto. No peques siempre comiendo las mismas hamburguesas o la misma pizza. Ahí sí tiene sentido variar pero saltándote los buenos hábitos ¡solo una vez por semana!

Otro error muy común es ponerse a hacer una dieta hipocalórica (comer menos de lo que gastas para perder peso) excepto el día de la comida trampa que ese día te pones como un yonki del azúcar y te comes un jabalí con bechamel. Así no. Más adelante veremos cuál sería la opción más recomendable en ese caso.

Y probablemente el error más común a la hora de hacer comida trampa es alargar esas comidas a 2 o 3 comidas o directamente a 2 o 3 días, empezar el viernes por la noche (¡algunos incluso empiezan el “juernes”!) y comer shit hasta el domingo por la noche. No te engañes, eso no es ni cheat meal, ni cheat day ni ostias. Eso es un desastre para tu metabolismo, para tu salud y para tus progresos.

Evitando estos errores, podemos sacarle algo de provecho al hecho de comer mal una vez por semana. Veamos sus pros y sus contras.

A FAVOR

Aunque no considero que tenga muchos pros, destacaría los siguientes:

  • La inyección de placer instantánea que siente tu paladar al degustar productos tan calóricos, dulces y adictivos. Al fin y al cabo no se diferencia mucho de la droga, con consecuencias posteriores incluidas, salvo que estas no son tan inmediatas y por tanto tan perceptibles y directas. Ojalá lo fueran, seguro que pecaríamos mucho menos.
  • Para integrarse un poco en el grupo y no ser siempre el raro del grupo (aunque a los héroes nos preocupa poco eso ?), si tus amigos son como las tortugas ninja de vez en cuando tendrás que pasar por el aro y comer pizza

chicoflow

 

“Las tortugas porque son mutantes si no con tanta pizza parecerían más bien las babosas ninja. Eso es como el que se pincha, trampa.” @chicoflowlh

ninja cheat meal turtle

 

  • Sirven como válvula de escape para aquellos que llevan peor el hecho de comer sano y necesitan disfrutar con comida basura de vez en cuando.
  • Por último y más importante, nos ayudan a recordar por qué no merece la pena comer así habitualmente. Y es que una vez te acostumbras a comer sano, la comida basura ya no te suele sentar tan bien… el después no es muy gratificante.

EN CONTRA

No voy a entrar en detalles del daño que hace a nuestra salud (física y emocional) la comida basura. El azúcar, por ejemplo, al igual que el tabaco, mata.

Simplemente quiero centrarme en los problemas y riesgos más inmediatos de hacer una vez por semana una comida trampa.

  • Justo después del atracón te sentirás más flojo, con menos motivación, incluso más tonto. ¿No te ha pasado nunca que después de comer fast food no te apetece hacer nada más que reposar y ver cualquier mierda en la tele? Las digestiones de por sí activan el sistema parasimpático y nos invitan a reposar pero cuando ingieres productos adictivos como el azúcar en grandes dosis luego viene el bajón y la energía (física y mental) brilla por su ausencia.
  • Menos rendimiento deportivo después de comer ya que todo lo que sube, baja y si el pico de insulina es altísimo a causa del azúcar que te has metido en el cuerpo…la caída será también en picado, así que cuidado con los bajones de azúcar posteriores, a la que te muevas un poco el cuerpo te volverá a pedir azúcar. A eso se le llama hambre química. Si cuando crees tener hambre te apetece un croissant de chocolate o una hamburguesa con patatas pero serías incapaz de comerte una ensalada es que tu cuerpo no necesita combustible, solo te está pidiendo droga. Eso no es hambre…
  • Es adicción lo que te provoca la comida basura. Si después de ir al KFC te apetece más que nunca volver a comer pollo frito del coronel, no es por otra cosa sino por los aditivos que incluye. ¿Exagerado yo? Hay experimentos que demuestran que las ratas, una vez han probado el azúcar y la cocaína, si tienen que escoger, prefieren seguir consumiendo azúcar. Que sea adictivo nos lleva al último punto, al error más común entre los que practican el cheat meal de manera indirecta.
  • Corres el riesgo de que se pueda convertir en Cheat Day, Cheat Weekend o incluso más y a tomar por culo todos los avances logrados entre semana. Que comas bien y hagas ejercicio no significa que tengas licencia para comer lo que quieras el finde sin consecuencia alguna.

Como decía, este es el error más común a la hora de saltarse la dieta o de hacer cheat meal. Veo muchos casos de personas que empiezan a cambiar hábitos el lunes y lo llevan bastante bien hasta que llega el fin de semana, pecan y ya les cuesta mucho dejar de hacerlo.

Entonces es cuando les preguntas qué les ha pasado y te dicen “es que a mí me gusta mucho comer”

chicoflow

 

“WTF??!! ¿y a quién no, perro? ¿qué es mejor: comer o fockar? Difícil elección” @chicoflowlh

Y es que comer, nos gusta comer a todos.

EL PLACER Y COMER

Alimentarnos es una necesidad para sobrevivir. Que sea placentero no es más que un mecanismo del cuerpo para fomentar que comamos lo suficiente para no morir. El problema viene cuando la industria nos hackea nuestros circuitos de recompensa y saciedad con productos muy muy calóricos y apetecibles a la vez que perjudiciales.

Por desgracia, muchas personas viven en modo zombie, tienen una vida tan sosa, sin propósito, objetivo ni hobbies (más allá de entretenimiento pasivo) que recurren al placer instantáneo de la comida para buscar la felicidad.

“¿Espectador o protagonista? Entrena como un héroe y salva tu vida” Clic para tuitear

¿Te gusta comer? Seguro, a mí también me encanta. Pero también apuesto a que disfrutas o puedes disfrutar haciendo muchas otras cosas a lo largo del día.

Comer es un placer pero ten claro dos cosas:

que sea un placer no tiene porqué ir reñido con la salud. Se puede disfrutar de la comida sin que esta sea comida basura. Es más, a la larga la disfrutarás el doble.

es importante que comer no sea tu único placer del día, tienes que tener más alicientes para que la hora de la comida no se convierta en tu válvula de escape.

Te recomiendo que hagas una lista con todos aquellas experiencias placenteras que puedes tener en un día convencional. Esos pequeños detalles que te hacen feliz y de los que deberíamos estar todos muy agradecidos. Puedes incluir también las comidas. Te pongo mi ejemplo personal que hice para el curso de Coaching Nutricional y Sanitario de ICNS.

“Cuando suena el despertador a las 6:30 siento de todo menos placer, pero gracias a que suelo usar alguna canción épica y motivadora como alarma poco a poco me voy viniendo arriba y me acabo levantando. Si completo mi rutina, siento placer al entrenar fuerza en ayunas mientras escucho un podcast, siento placer mientras hago la meditación post-entrenamiento y previa al desayuno. Siento muuuucho placer cuando desayuno después de un buen entreno. También es placentero cuando, justo antes de abrir el box, saco a pasear a mi perro. Y más aún si hace solecito.

A lo largo de la mañana es placentero ver a muchos de los usuarios del box a los que considero amigos. Es un placer currar en lo que me gusta, en mi espacio, con la música que a mí me gusta, sin uniforme ni disfraces, descalzo cuando hace buen tiempo y siempre en ropa deportiva, eso sí que es un placer. 

Es un placer hacer mi segundo entrenamiento del día justo antes de comer. Es mucho más placentero cuando las cosas salen como quiero pero no siempre es así. De todos modos no hay entrenamiento inútil, de todo se aprende.

Disfruto mucho cuando llego a casa, me ducho, medito y me pego el atracón del día. Sobre todo una vez acabo y me pego una breve siesta. Despertarme ahí tampoco es que sea muy placentero pero una vez me tomo un café con leche de coco y miel, me espabilo y directo para WODS.

Es placentero ver como los usuarios progresan y se lo pasan bien. A medida que pasan las horas las sesiones se me hacen menos placenteras ya que me empieza a afectar el cansancio. Sobre todo la última sesión de 21h a 22h es la más dura pero trato de fingir que estoy bien y no quejarme ya que bastante mérito tiene que vengan usuarios a entrenar a esa hora como para yo quejarme,

Es placentero cuando al acabar el día, repaso lo sucedido en mi diario y doy las gracias por todo lo que estoy viviendo. También es muy placentero dormir acompañado de mi chica, independientemente de que ese día haya sexo o no, me gusta más dormir abrazado.

En general puedo afirmar que disfruto mucho mi día a día. Si bien es cierto que trabajo duro y me cuesta mucho desconectar (sábado y aquí estoy, haciendo faena ya que entre semana poco tiempo me queda) estoy muy satisfecho con la vida que llevo y doy gracias a la vida por los placeres que disfruto. Eso sí, quiero seguir mejorando y aprendiendo  para disfrutar aún más de los mismos u otros placeres que me quedan por descubrir.”

Ahora te toca a ti, coge un boli y describe los pequeños grandes placeres de tu rutina ¡seguro que puedes encontrar muchos!

Si una vez has desarrollado los placeres de tu día a día de manera honesta percibes que aparecen demasiadas veces la comida y escasean otras actividades es hora de pasar a la acción, pensar qué te gustaría hacer y probarlo. Nada como probar cosas para saber qué realmente te gusta hacer y qué no. Y si son actividades productivas y activas que te impliquen directamente mejor. Necesitamos menos espectadores, menos zombies y más héroes. Más acción y más presencia. Cuando comas, come. Cuando entrenes, entrena. Presencia y “hactitud”.

chicoflow

“Si no comes, ni entrenas, ni follas ¿para qué vives gilipollas?” #refranerocopular #versiónFlow @chicoflowlh

Llegados a este punto, reconociendo que a todos nos gusta comer y que todos podemos encontrar otras maneras de disfrutar. ¿Qué podemos hacer para disfrutar un cheat meal semanal de manera sostenible?

10 CONSEJOS para no caer en la trampa

  1. Siempre que puedas, mejor que lo hagas un día que hayas entrenado antes. Es preferible hacer una comida hipercalórica un día que al menos hayas gastado energía para mitigar la acumulación de grasa.
  1. Varia, seguro que disfrutas con diferentes tipos de comida basura. Intenta no ir cada semana a la misma cadena o comprar el mismo producto. En la dosis está el veneno y aunque no deja de ser todo veneno, te hará menos daño si vas cambiando. Eso sí, ¡uno por semana!
  1. Lo ideal sería que incluso el cheat meal fuese lo más sano posible. Por ejemplo, no es lo mismo comerse una pizza de DominOs que hacerte tu mismo la pizza con la masa incluida. Si te saltas la dieta cocinando tú mismo la comida trampa tienes muchas más probabilidades de que sea menos perjudicial que yendo a una franquicia fast food.
  1. Si no, haz la comida trampa fuera de casa, nunca a domicilio. De esa manera evitarás quedarte con las sobras y pecar de nuevo antes de que te vuelva a tocar.
  1. Si tu perdición es la pasta un buen truco para disminuir su impacto es comprar pasta sin gluten y cocinarla el día antes. Al comerla recalentada gracias al almidón resistente estarás disminuyendo las calorías del plato y aumentando la saciedad. Si quieres saber más sobre almidón resistente te recomiendo este artículo.
  2. A poder ser trata de que tu comida trampa semanal coincida con la celebración del finde, cumpleaños de turno o evento lúdico con los amigos como ir a ver un partido, ir al cine, etc. Más fácil de adaptarte a lo que decida la mayoría.
  1. El día siguiente no entrenes en ayunas o si decides hacerlo, entrena suave. Con el pico de insulina posterior al atracón de basura, moverse en ayunas es casi como un salto al vacío, tarde o temprano te la pegarás. Si es cena, trata de hacer coincidir el cheat meal con la noche antes a tu día de descanso. Sino haz un desayuno rico en grasas y proteínas más alguna pieza de fruta. Por ejemplo, un plátano, unos huevos revueltos con atún y un café solo.
  1. Ten en cuenta el sueño. La noche antes duerme bien. La falta de sueño agudiza el apetito y pecarás aún más de lo normal. A poder ser trata de irte a dormir pasadas unas horas (2-3h) desde la comida trampa o una digestión pesada no te dejará conciliar el sueño.
  1. Bebe mucha agua durante el día, incluso si puedes durante también (aunque si prefieres pecar en plan heavy e incluir cocacola adelante, es tu comida libre). El agua te dará sensación de saciedad (aunque sea por un rato) y no hará falta que te comas una vaca, bastará con un ternero ?
  1. Si tu objetivo es perder grasa yo te recomendaría cambiar el día de comida trampa por el de recarga y en lugar de comer basura comerte una buena paella hasta saciarte. Eso te ayudará a que tu metabolismo no se ralentice sin afectar a tus progresos. Mejor hacer una comida fuerte pero sana a modo de recarga (más calorías y más carbohidratos de los buenos: tubérculos, arroz, fruta) que comer cualquier mierda.

CONCLUSIÓN

Si comes bien el 80% de las veces, tu cuerpo soportará ingerir basura de manera muy puntual. Salvo que tengas que hacer una reducción drástica de peso, incluir un cheat meal por semana, si haces bien todo lo demás, apenas te va a perjudicar.

Así que si quieres y puedes, date un capricho una vez cada 7 días siempre y cuando seas consciente de lo que comes, de cómo te afecta y de que te comprometas a hacerlo cuando toca, no siempre que te apetezca o volverás a entrar en la rueda y sacar al zombie que quieren que seas.

Entrena, vive y come como un héroe, con hactitud. ??

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